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viernes, 4 de septiembre de 2015

Un ápice de ilusión, unido con una buena dosis de constancia puede formar una montaña de sueños. Al canalizar  todas  nuestras energías, esa  montaña crecerá y  a sin, podremos  aportar humildemente nuestro granito de arena, para poder manifestar nuestros sentimientos  a través de la imagen, pinturas, esculturas y el color; Convirtiendo esas formas planas en volúmenes de sensaciones y, sentir que de alguna forma estoy creando y forma parte de esa palabra que me causa tanto respeto y emoción: “ARTE”. Ese arte que se presenta cálido  y dulce, en algunas ocasiones, salvaje y tormentoso que casi te invade los sentidos y te emborracha.
Milagros Ríos